El día de ayer, el Diario Oficial La Gaceta (#194) publicó 32 decretos firmados por el Presidente Oscar Arias, los cuales autorizan al Sistema Nacional de Areas de Conservación SINAC del Ministerio de Ambiente y Energía MINAE, a dar inicio al procedimiento administrativo expropiatorio de las propiedades que están ubicadas dentro de los linderos del Parque Nacional Marino Las Baulas, en Guanacaste. Esta medida es crucial para asegurar la supervivencia de la tortuga baula, considerada una especie en peligro crítico de extinción por la Unión Mundial Por la Naturaleza UICN y cuya última playa de anidación en el todo Océano Pacífico Oriental queda en este importante Parque Nacional Marino.
El Parque Nacional Marino Las Baulas fue creado por Decreto en 1991 y mediante Ley en 1995, e incluye una franja de 125 metros sobre la línea de pleamar que debe ser protegido de los desarrollos urbanos. A pesar de los reclamos de los inversionistas, la Procuraduría General de la República (C444-2005) confirmó desde el 2005 que los terrenos en cuestión son Estatales, y por tanto se debe proceder con su expropiación.
A pesar de disponer de suficientes criterios técnicos y legales, aunados a compromisos adquiridos en la Convención Interamericana de Tortugas Marinas, hasta 29 de mayo tan solo se había expropiado un 0.22% de las propiedades, y desde esa fecha el proceso de expropiación estaba estancado. El 14 de Setiembre, la Red Nacional de Tortugas Marinas publicó un campo pagado, haciendo un llamado al Presidente Arias para que su gobierno procediera con las expropiaciones, y solicitando a la ciudadanía a apoyar estas gestiones. En pocos días, más de 7500 costarricense solicitaron al Presidente Arias proceder con las expropiaciones, solicitud que estuvo acompañada además por 200 firmas de científicos expertos de tortugas marinas y 1500 ciudadanos de todo el mundo. Aunque el MINAE eventualmente aprobó los decretos de expropiación, el Presidente Arias los devolvió sin firmar al MINAE el día 21 de Setiembre, sin mayores explicaciones.
Por ahora, Ña Baula puede anidar más tranquila, pues el Estado Costarricense asegurará la integridad ecológica de esta importantísima playa de anidación.