Presunta Evasión Fiscal Millonaria en Comercio de Aletas de Tiburón 1 de setiembre del 2005 – San José, Costa Rica Las organizaciones PRETOMA, APREFLOFAS y FECON presentan hoy una denuncia formal ante el Director de Aduanas por presunta evasión fiscal millonaria en el comercio de aletas de tiburón, a la vez que solicitan una investigación sobre la presunta falta de acción de las autoridades competente en cobrar los impuestos de rigor a las embarcaciones de bandera internacional.
En la denuncia, se señala lo siguiente:
* Según datos aportados por el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA), en el año 2003, las embarcaciones de bandera internacional descargaron en los muelles privados de Puntarenas 546 toneladas de aleta de tiburón fresca.
* Según el Código Fiscal, los impuestos de importación requieren el pago, de parte de las embarcaciones de bandera internacional, de un 10% del valor de las aletas de tiburón descargadas. * Si consideramos que el valor que se paga en los muelles nacionales a los pescadores por kilo de aleta de tiburón descargado es US$35 (aunque debe aclararse que el valor real es significativamente mayor), resultaría que las embarcaciones internacionales deberían haber pagado aproximadamente US$1.9 millones durante el año 2003.
* Sin embargo, según el Director de Aduanas, en el 2003, las embarcaciones de bandera internacional pagaron, no solo por las aletas de tiburón importadas sino por los cuerpos también, la cifra de US$34 mil.
* A pesar de realizar este cuestionamiento a las diversas instituciones estatales involucradas, no ha sido posible obtener una respuesta satisfactoria que explique esta discrepancia fiscal millonaria.
“Este hallazgo es fuente de serios cuestionamientos sobre la recaudación de impuestos a embarcaciones internacionales que descargan aletas de tiburón en nuestro país”, dijo Randall Arauz, Presidente de PRETOMA. “La pequeña cantidad de impuestos recaudados por concepto de aletas de tiburón, significa que el precio que se paga por kilo de aletas en los muelles privados es de US$0.50, lo cual obviamente es ridículo, por lo que Aduanas y las demás entidades involucradas le deben amplias explicaciones al pueblo costarricense”, sentenció Arauz. “Aparentemente, existe un gran privilegio para las embarcaciones internacionales que aletean tiburones, pues la evasión fiscal se ve facilitada por la anuencia de las autoridades nacionales a permitir la descarga ilegal de aletas de tiburón en sus muelles privados”, señaló Noah Anderson de PRETOMA. “Si tal privilegio existe, las autoridades competentes estarían promoviendo la sobre explotación regional de los tiburones de parte de embarcaciones internacionales, a costa de la Hacienda Pública, los pescadores nacionales que dependen de estos mismos recursos pesqueros, y el ecosistema marina. Además, si estos millones de dólares en impuestos han terminado en los bolsillos de las compañías extranjeras que aletean tiburones en vez de la Hacienda Pública, sería un serio golpe para los pescadores nacionales, urgidos de asistencia estatal para hacer frente a la crisis que sufre el sector desde hace varios años”.
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